martes, 9 de octubre de 2012

REFORMAR SIGNIFICA CAMBIAR


“Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Efesios 5:16.
La vida está llena de distracciones, y muchas más hoy que en el pasado,  cuando la tecnología pone a nuestra disposición un sin número de alternativas las cuales, el enemigo usa para desviarnos de hacer lo que realmente debemos hacer. Una de ellas es Internet, aunque es una herramienta útil para acelerar las comunicaciones en un mundo que cada vez más exige rapidez. Sin embargo, para muchos es una verdadera tentación para perder el tiempo o incluso para introducirnos en el terreno peligroso de la pornografía. No nos engañemos, tenemos que reconocer que Internet nos está quitando tiempo valioso que necesitamos invertir en primer lugar en nuestra comunión, nuestra familia, nuestra iglesia. Tal vez nos está faltando tiempo hasta para preparar nuestros sermones y estamos dando a la hermandad “pasto seco”.
Quiero compartir contigo lo siguiente: que copio textualmente del manual para la jornada de las 40 madrugadas en portugués “Permanece en mi hoy” p. 22.
1. Satanás induce  a las personas al pecado a través de las avenidas del alma.
2. El utiliza nuestros sentidos, estimulando el apetito, la visión y la codicia.
3. Con eso él consigue:
            a. Inducirnos a pensamientos vanos y corruptos.
            b. Paralizar los sentidos para no oír la voz de Dios
            c. Insensibilizar la mente por la complacencia con el apetito.
            d. Producir familiaridad con el pecado.
4. Satanás sabe cuando descuidamos nuestra relación con Dios.
5. Solamente la influencia de Dios y su gracia, pueden oponerse a las estratagemas del enemigo.
¡Necesitas parar colega! y si no puedes parar, entonces debes reconocer que necesitas ayuda profesional. No puedes permitir que un vicio arruine tu vida, tu familia tu ministerio. Somos demasiado valiosos para Cristo y cambiar todo ese privilegio por tan poco no vale la pena, ni es justo. Permíteme compartir esta joya del espíritu de profecía: “Aunque estemos rodeados de una atmósfera corrompida y manchada, no necesitamos respirar sus miasmas, antes bien podemos vivir en la atmósfera limpia del cielo. Podemos cerrar la entrada a toda imaginación impura y a todo pensamiento perverso, elevando el alma a Dios mediante la oración sincera. Aquellos cuyo corazón esté abierto para recibir el apoyo y la bendición de Dios, andarán en una atmósfera más santa que la del mundo y tendrán constante comunión con el cielo” (CC, p. 99).
Querido pastor, allá fuera hay muchas personas desesperadas, angustiadas, con problemas familiares, tal vez hoy se levantaron con la determinación de acabar con sus vidas y tu visita será determinante; tu oración hará la diferencia.  Que el señor te bendiga querido colega.
Pastor Moisés Rivera Cárdenas
Misión Sur Oriental del Perú – UPS

jueves, 4 de octubre de 2012

EL QUE SIEMBRA LA BUENA SEMILLA


“El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre” Mateo 13: 37.

Jesús dijo que “El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre (Mateo 13: 37). Saber que Jesús es el que siembra la buena semilla es y será siempre una muy buena noticia para nosotros. En primer lugar, ¿cómo lo hace? Los discípulos estaban ansiosos de comprender el significado de la parábola. Le dijeron a Jesús: “Explícanos la parábola de la cizaña del campo” y Jesús no los defraudó. Siempre será así, nunca será de otro modo. Personalmente Jesús les explicó todo. No dejó un sólo lugar para la duda. Les dijo con toda claridad “Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos” (Mateo 13:11). Pienso por un momento en estas palabras y en el significado que encierra esta declaración para nosotros hoy. Cuán importante es que comprendamos como Cristo hace su trabajo de “sembrar la buena semilla” en nuestro corazón. En sus planes está el darnos a conocer los misterios de su reino,  hacernos conocer personalmente su amor, que excede a todo conocimiento, para que seamos llenos de toda la plenitud de Dios (Efesios 3: 19). El conoce cuan imposible es para nuestra mente comprender su voluntad, conoce también cuan débil es nuestra fe. Por eso está interesado en despejar todas nuestras dudas, cuando con sinceridad se lo pedimos como lo hicieran los discípulos “Explícanos la parábola”.

En segundo lugar, ¿por qué lo hace? La parábola dice que mientras el hombre sembraba la buena semilla, vino un enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue. Esta es la razón por la cual Jesús, el Hijo del Hombre, siembra primero la buena semilla en el terreno de nuestro corazón; porque hay un enemigo que está más que decidido a contrarrestar la obra de Cristo. Porque es por medio de la Palabra de Cristo, como nuestra mente se llena de su mente, sus pensamientos llegan a ser nuestros pensamientos, sus palabras, llegan a afectar nuestro yo consiente. Al llenarlo todo, no hay más espacio para que el enemigo haga su obra nefasta. Al estar nuestra mente en contacto con la mente de Cristo, Satanás no tiene más poder sobre nosotros. Cristo nos da el poder para vencerlo. Con semejante conocimiento de su verdad, podemos enfrentarlo en el nombre de Cristo diciendo “Escrito está, vete Satanás”.

Cuando en nuestro aprender, nos separamos de la escuela de Cristo, llegamos a ser maestros de nosotros mismos. Es así como el espíritu de suficiencia propia toma el control de todo; el pensamiento de que el que tiene el conocimiento tiene el poder, nos seducirá fácilmente; el pensar que todo lo tenemos planeado y que lo lograremos porque tenemos la capacidad para hacerlo, nos jugará el peor partido de nuestra vida en la obra de Dios; el pensar que el ministerio pastoral es un carrera de desarrollo personal, ahogará completamente la buena semilla sembrada por Cristo y cual cizaña echará a perder todo lo bueno que Dios nos dio para edificar su iglesia y cumplir su ministerio.

La próxima  vez, o sea, mañana de madrugada, cuando Jesús, el gran Maestro, nos invite a estar en su presencia, cual discípulos escuchemos atentamente sus palabras. Dejemos que personalmente él nos enseñe y nos explique todo lo que necesitamos saber. Porque él dijo: “a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos” (Mateo 13: 11).

Pastor Noé Carlos Mayta Choquehuanca 
Misión Peruana del Sur – UPS